

El crecimiento visto en la institución en los últimos años impulsó un trabajo continuo para mantenerse en la misma línea, y es porque las familias hicieron de nuestro club su segunda casa. Al igual que lo que sucedió en los quinchos y en las diferentes mejoras, las obras están pensadas en que pueda perdurar en el tiempo.
Como Rowing somos una familia, en esta ocasión les llegó el momento a los más pequeños. Durante el verano se ideó un proyecto para mejorar la zona de juegos, para que los chicos puedan dejar volar su imaginación y dejarles algo duradero a quienes son nuestro futuro.
Tras discutir varias opciones sobre la mesa, se procedió con la compra de dos hamacas y una isla "Selva Gigante", que cuenta con tres torres de variadas alturas, a las cuales se accede mediante escaleras y trepadores. Dentro de esto, los niños pueden pasar de una torre a otra a través de puentes colgantes de redes y descender a través de dos tipos de toboganes.
Siempre pensando en la mejora, el confort, y el sentido de pertenencia, se ha realizado una inversión que requerirá una obra adicional que representará un espacio imborrable para la memoria de nuestras infancias.
Siempre lo mejor está por venir y nuestras infancias son el futuro de nuestro amado Club