

Se viene el tradicional cruce del río, un evento que tanto esperamos en el club por la historia y el significado que tiene. En esta ocasión se desarrollará durante el segundo fin de semana de marzo y podrán participar nadadores de todas las edades. Esta edición del cruce del río se llevará a cabo durante la mañana del sábado 15 de marzo, teniendo como horario oficial de inicio las 9 horas.
Rowing quiere volver a sus bases, siendo uno de los precursores en este tipo de competencia y ostentando ser uno de los cruces más antiguos del país. Es por eso que diferentes ex socios, competidores, y personas que formaron parte históricamente del evento mostraron su lado más el emotivo al hablar sobre la experiencia.
"Pienso en el cruce y me trae a mi viejo, que allá en el año 1987 me acompañó tanto en el cruce de prueba a mi y a mi hermano, como el día del CRUCE en el año centenario del RRC. Mi viejo siempre súper serio, gritándome desaforado, sacado con una remera turquesa arriba del D de madera con su amigo de la infancia de remero. TODOS los de Rowing crecimos deseando hacer el cruce, era lo más y eso creo que mis hijos lo mamaron porque ellos también lo desearon y lo hicieron", expresó una ex competidora.
El cruce no se hace solo, hay amigos que te acompañaban y alentaban y acá mi pensamiento está con el Negro Rondán, que en cada cruce acompañó a algún amigo y se lo extraña siempre pero mucho más en estos días. Recuerdos y personas que dejaron huellas imborrables que se hacen presentes en cada cruce
Otro de los ex participantes hizo referencia a lo sentimental: "Una tradición única. Esfuerzo, trabajo y amor por el desafío. No solo del nadador. Sino de toda la comunidad rowiniana amantes del Paraná. El cruce del río no se borra, debe volver... cómo antes, cómo lo que es: un rito rowiniano".
Cada brazada marca el rumbo, uniendo generaciones en un desafío eterno. Niños, jóvenes y adultos se encuentran en el agua, compartiendo el mismo compromiso y respeto por ser parte de un verdadero club de río. Más que llegar a la otra orilla, lo importante es participar, honrar nuestra historia y mantener viva la tradición
"Los que nacimos en un club de río nos corre sangre marrón, el cruce era evento que esperábamos todo el año, lo vivíamos con el corazón en la mano, acompañar, en un bote a seres queridos, ponernos disfraces, banderas para que nos encuentren rápido y así poder guiarlos, las sirenas, bocinas... si al escribir estás palabras se me pianta un lagrimón, gracias a todos por revivir una de nuestras mejores historias...", es otro de los pensamientos que recuerdan sus épocas doradas.
El cruce es tradición, muchos años nos identificó como institución sobre el resto de las instituciones de Rosario. Era la fiesta del club y todos trabajábamos en post de esa fiesta. Es nuestra identidad, trabajo en equipo,. río y familia. Nuestra esencia
"Se sabe que nadar es un deporte bastante solitario, sin embargo, los recuerdos que tengo del cruce del río, son completamente opuestos. En el momento de la largada, todo es nervios y ansiedad, y también es encontrarse, acompañarse y llenarse de coraje junto a los 'competidores' sin importar la categoría, la edad, o las capacidades que se tienen para enfrentarse al desafío que a cada cual le significa... Y en la llegada, todo se siente como un abrazo colectivo de nadadores y espectadores por haber trazado, una vez más, un caminito imaginario a la historia de nuestro Paraná", concluyeron.